La ciencia está llegando directamente a la atención primaria de salud y generando beneficios concretos para personas con enfermedades respiratorias crónicas. En el CESFAM Santa Laura, de la comuna de El Bosque, un proyecto de investigación del Doctorado en Ciencias de la Rehabilitación de la Universidad Andrés Bello implementó un espacio de entrenamiento físico que no solo busca responder preguntas científicas, sino también mejorar la calidad de vida de los pacientes y apoyar la labor del sistema público de salud.
El candidato a doctor del Doctorado en Ciencias de la Rehabilitación de la Universidad Andrés Bello Sebastián Gutiérrez ha logrado mejorar la calidad de vida de pacientes. Hasta la fecha ha entregado 240 prestaciones de salud, ayudando a disminuir las listas de espera en un 14% de rehabilitación pulmonar en el servicio, acercando una intervención especializada a pacientes que, de otro modo, tendrían un acceso más limitado.
“Para mí es un orgullo poder aportar a la comunidad en la que crecí. Actualmente hemos podido ver el efecto del ejercicio en bicicleta excéntrica y concéntrica en cómo los participantes de este estudio mejoran su calidad de vida, pudiendo volver a realizar sus actividades de la vida diaria de manera independiente, incluso trasladarse nuevamente en bicicleta, además de una mayor participación social con sus vecinos”, destaca el investigador.
Gutiérrez también agrega que “hemos observado una disminución en el tiempo de uso del servicio de urgencia de la comuna y en la frecuencia con que los pacientes recurren a él. De esta manera, hoy podemos decir, como laboratorio y doctorado, que la ciencia ha podido llegar a la comuna de El Bosque-Santa Laura, teniendo un verdadero impacto real”.
A qué apunta la investigación
La investigación se desarrolla con personas que viven con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), una patología que dificulta la respiración y que, con el tiempo, también provoca pérdida de fuerza y resistencia muscular, afectando actividades tan cotidianas como caminar, subir escaleras o trasladarse de manera independiente.
“Mientras el pedaleo convencional (concéntrico) exige que los músculos generen fuerza para mover los pedales, el ejercicio excéntrico trabaja el músculo mientras este resiste un movimiento generado por la bicicleta, permitiendo un entrenamiento intenso con una menor sensación de esfuerzo y menor exigencia para el sistema respiratorio. Esta combinación podría convertirse en una alternativa especialmente beneficiosa para pacientes con EPOC”, explica Gutiérrez.
Además de evaluar la capacidad física y la calidad de vida de los participantes, la investigación analiza cambios a nivel del tejido muscular. En términos científicos, el estudio busca comprender los mecanismos moleculares asociados a la disfunción del músculo esquelético; es decir, investiga qué ocurre al interior de las células musculares y cómo el ejercicio puede contribuir a revertir los procesos que provocan debilidad y deterioro físico en estos pacientes.











