La Región del Biobío enfrenta una fuerte disminución en la inversión destinada a obras estratégicas para el desarrollo económico. De acuerdo con cifras del Catastro de la Corporación de Bienes de Capital (CBC), en 2025 la inversión alcanza los USD 125 millones, lo que representa una disminución cercana al 70% respecto de los periodos previos a la pandemia.Para 2026, la situación podría agravarse, con solo USD 52 millones en inversión local, lo que representaría un retroceso cercano al 90 %.
Esta inversión se refiere a infraestructura productiva, es decir, proyectos que impulsan la actividad económica y generan empleos, como obras viales, hospitales, energía, puertos, teleféricos y plantas industriales. Sin estos proyectos, la región enfrenta riesgos de menor crecimiento, conectividad limitada y menos oportunidades para las comunidades.
Pesimismo empresarial y alerta regional
A este escenario se suma un dato preocupante: el Índice de Percepción Empresarial Regional (IPER) cayó a 47 puntos en junio, reflejando el creciente pesimismo del sector privado frente a la incertidumbre regulatoria, la lentitud en la aprobación de proyectos y las limitaciones de infraestructura. Para las empresas locales, esto implica menos incentivos para invertir y, por ende, un impacto directo en el empleo y el desarrollo regional.
Preocupación gremial y llamado a la reactivación
Desde la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Concepción advierten que es urgente implementar medidas para revertir esta tendencia. El vicepresidente del gremio, Ramón González, señaló que se requiere una estrategia integral para recuperar la actividad productiva:
“El Biobío experimenta una reducción sostenida tanto en gasto como en inversión total. Es necesario reactivar la economía a través de nuevos proyectos públicos, incentivos a la inversión privada y medidas que faciliten el acceso a financiamiento”, afirmó.
En este sentido, el gremio considera que el FOGAES Recuperación Productiva Regional puede ser un instrumento clave, al permitir que medianas y grandes empresas accedan a créditos en mejores condiciones para impulsar nuevas iniciativas.
Proyectos prioritarios y brechas en conectividad
La región enfrenta además importantes brechas en infraestructura y movilidad. Entre los proyectos considerados prioritarios se encuentran:
Retomar la construcción de los cuatro hospitales actualmente paralizados.
Implementar nuevos corredores de transporte público.
Desarrollar el teleférico para Talcahuano.
Avanzar en obras de infraestructura pública que mejoren la calidad de vida de los habitantes.
Asimismo, en San Pedro de la Paz sigue pendiente la ejecución de la Ruta Pie de Monte, una obra clave para mejorar la conectividad de la zona y facilitar el desarrollo productivo local.
Tramitaciones lentas y desafíos institucionales
Otro de los obstáculos para el desarrollo de nuevos proyectos es la demora en los procesos de aprobación. En 2024, la tramitación de iniciativas en el Servicio de Evaluación Ambiental demoró en promedio 76,2 meses en Biobío, muy por encima de los 45 meses que toma en el resto del país.
Si bien la reciente ley de permisos sectoriales busca agilizar los procesos, la CChC advierte que persisten dificultades en la coordinación entre organismos como la institucionalidad medioambiental y el Consejo de Monumentos Nacionales, lo que limita el avance de inversiones relevantes para la región.











